Convierte una imagen controlando la calidad
A veces una imagen simplemente está en el formato equivocado: una foto HEIC que no se abre, un PNG pesado que debería ser JPG o un JPG que pesaría menos en WebP. Este conversor lee casi cualquier formato que tu navegador pueda abrir, además de HEIC y TIFF gracias a decodificadores integrados, y lo guarda como JPG, PNG o WebP.
A diferencia de las páginas de conversión con un clic, esta herramienta ofrece un control deslizante de calidad para JPG y WebP, del 10 al 100 %. Muestra el tamaño original y el convertido, así que es fácil experimentar hasta dar con el archivo más pequeño que sigue viéndose bien.
Cómo convertir el formato de una imagen
Paso 1: Suelta una imagen
Se aceptan JPG, PNG, WebP, GIF, BMP, AVIF, TIFF, HEIC y SVG.
Paso 2: Elige JPEG, PNG o WebP
WebP viene seleccionado por defecto para archivos pequeños y modernos.
Paso 3: Ajusta la calidad
Para JPEG y WebP, mueve el control; el valor predeterminado es 90 %. PNG siempre es sin pérdida.
Paso 4: Convierte y descarga
Compara los tamaños mostrados y descarga la imagen convertida.
Qué ofrece el conversor
Tres formatos de salida
JPEG para fotos, PNG para gráficos sin pérdida y WebP para imágenes web ligeras.
Calidad de 10 a 100
Control fino del equilibrio entre peso y calidad en JPEG y WebP.
Amplia compatibilidad
HEIC y TIFF se decodifican en el navegador; el SVG se renderiza en alta resolución.
Fondo blanco en JPEG
Las zonas transparentes pasan a blanco, no a negro, al guardar en JPEG.
Cambios de formato habituales
HEIC de iPhone a JPG. Haz que una foto se abra en Windows, Android y formularios de subida.
PNG a WebP para webs. Mantén la transparencia con una fracción del peso.
Captura a JPG. Reduce una captura grande para enviarla por correo cuando la nitidez del texto no es crítica.
Cualquier formato a PNG. Consigue una copia sin pérdida para editar en herramientas de diseño.
Cómo elegir el formato de salida
JPEG es la opción universal para fotos y se abre en cualquier sitio. PNG es sin pérdida y mantiene la transparencia, ideal para logotipos, iconos y capturas, pero resulta pesado para fotografías. WebP sirve para fotos y gráficos, admite transparencia y suele ser el más ligero, lo que lo convierte en la mejor opción para webs.
Si la imagen va a imprimirse, enviarse por correo o usarse en programas antiguos, elige JPEG. Si vivirá en una web, prueba primero WebP y compara los tamaños.
- Fotos para compartir: JPEG entre 80 y 90 %.
- Imágenes web: WebP entre 75 y 90 %.
- Gráficos y archivos de trabajo: PNG.
Qué se conserva y qué no
Se conservan las dimensiones y la orientación. Los metadatos como EXIF y GPS no se copian al nuevo archivo. Los GIF y WebP animados se convierten usando solo su primer fotograma.
Convertir entre formatos con pérdida añade un poco de compresión cada vez, así que convierte desde el original siempre que puedas. Safari puede mostrar WebP pero no siempre puede crearlo; usa Chrome, Edge o Firefox si falla la salida WebP.
Consejos para convertir formatos
- Empieza con una calidad de 85 a 90 % y bájala solo mientras la imagen se siga viendo bien.
- Usa PNG para todo lo que tenga texto nítido o líneas finas.
- Convierte muchos archivos a la vez con el conversor de imágenes por lotes.
- Revisa los tamaños antes y después; si el nuevo archivo pesa más, quizá otro formato le siente mejor a la imagen.
Preguntas sobre el conversor de formato
¿A qué formatos puedo convertir?
JPEG, PNG y WebP, los tres formatos que cualquier navegador moderno puede leer y crear.
¿Puedo convertir archivos HEIC?
Sí. Las fotos HEIC se decodifican en el navegador y pueden guardarse como JPEG, PNG o WebP.
¿El PNG tiene ajuste de calidad?
No. PNG es sin pérdida, así que el control solo se aplica a JPEG y WebP.
¿Qué pasa con la transparencia?
PNG y WebP la conservan. JPEG no tiene transparencia, así que esas zonas se rellenan de blanco.
¿Por qué el archivo convertido pesa más?
Convertir un formato comprimido a uno sin pérdida, como de JPG a PNG, aumenta el tamaño. Elige WebP o JPEG para archivos más ligeros.
¿Se sube mi imagen?
No. La conversión ocurre por completo en tu navegador.